5 estiramientos para antes de dormir

5 estiramientos para antes de dormir

Muchas veces cuando vamos a dormir notamos sensación de rigidez, y muchas otras veces la notamos al levantarnos.

Esta sensación es debida al estrés oculto que guardamos dentro. Es de los tipos de estrés más difíciles de reducir, puesto que no es tan fácil detectar las causas: el día a día, encadenar tareas y recados, etc.

Es por eso que realizar determinados estiramientos antes de entrar en la cama puede ayudarnos a relajarnos físicamente y sentir, de forma inconsciente, el cierre del día y por tanto, del estrés acumulado.

Estiramiento del niño

Es posible que sea una de las posturas más conocidas y más relajantes.

Nos sentamos de cuclillas y abrimos las rodillas a la altura de las caderas. Con el torso lo más pegado al suelo posible, estiramos los brazos buscando alargar la columna vertebral.

Inspira recta y espira bajando. Intenta expulsar todo el aire y mantenerte unos segundos así, en la postura final. Repite 4 veces este estiramiento, al inicio y al final de la rutina.

Torsión de columna y estiramiento del glúteo

Ahora, boca arriba, colocamos los hombros pegados al suelo. Es muy importante que estos no se levanten durante todo el estiramiento.

Llevamos la rodilla a la mano contraria, doblándola. Podemos sujetarla para acentuar más la torsión.

Aguanta la postura durante 15 segundos y luego cambia de lado.

Estiramiento del puente sobre base

En este estiramiento nos centramos en la parte frontal del torso. Haciéndolo notarás cómo se estiran las costillas, el abdomen y el esternón.

Como puedes ver, la postura es muy sencilla.

De rodillas lleva tus manos a tus pies, e inclínate hacia atrás. Estira el cuello para notar aún más el estiramiento, aunque sin pasarse, que no te hagas daño.

Aguanta esta postura 15 segundos.

Estiramiento del gato y la vaca

Este estiramiento también es muy famoso. Aquí trabajamos la parte trasera del torso: espalda y lumbar.

Por eso es recomendable realizarla o antes o después del puente sobre base.

Ponte de rodillas con las manos en el suelo. Primero encógete recogiéndote en la postura del gato. Curva la espalda y esconde la cabeza. Curva la espalda intentando crecer hacia arriba.

Aguanta mientras exhalas, todo lo que puedas.

Ahora inhala cambiando de postura, a la de la vaca. Poco a poco ve desenredándote, curvando la espalda a la inversa, buscando una forma cóncava.





Para acabar, repite el primer estiramiento. ¡Verás cómo se nota la relajación muscular!

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